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La extracción de cordales y premolares es una práctica necesaria en algunos casos de ortodoncia. De hecho, es habitual que si los dientes están apiñados den por sentado que se requiere extracción. Te adelantamos que no siempre se requiere este procedimiento.

Si bien la mayoría de los pacientes desean mejorar la estética de su sonrisa con ortodoncia, el aspecto funcional también es evaluado. Es con base en esos dos objetivos que el especialista valora el procedimiento pre y post ortodoncia.

En otras palabras, luego de una valoración particular, el especialista podrá indicar si tu caso requiere ortodoncia con extracción de piezas dentales. Acá te explicamos las consideraciones por las que se recomienda, para que vayas a consulta informado.

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¿Por qué se extraen piezas dentales en ortodoncia?

La extracción de cordales y/o premolares puede indicarse cuando las piezas dentales no están correctamente posicionadas, si a razón de ello generan una patología oral, dolor o molestia persistente.

La falta de espacio también es un factor, luego que el ortodoncista ha realizado la valoración integral. Los casos más frecuentes que requieren extracción son:

  • Indicaciones ortodóncicas. Cuando el aspecto funcional lo requiere, ejemplo la correcta oclusión dental.
  • Apiñamiento. Cuando las cordales no tienen suficiente espacio para emerger y se determina que pueden apiñarse con los dientes adyacentes o los dientes ya se encuentran apiñados porque las arcadas no tienen el tamaño necesario para albergarlos de manera alineada.
  • Cordales retenidas. Cuando quedan ocultas dentro de la encía. Esto puede derivar en infecciones o dañar las raíces o hueso de dientes contiguos; el riesgo mayor es la generación de quistes o tumores.
  • Cordales parcialmente erupcionadas. Cuando la pieza dental erupciona a medias, dificulta la higiene de la zona; lo que puede llegar a ocasionar halitosis, formación de caries, abscesos en la encía, gingivitis, dolores de cabeza o molestias.

 

En todo caso, pueden plantearse extracciones solo en la arcada superior, en la inferior o en ambos maxilares, según determine el ortodoncista.

Extracción de cordales

Las muelas del juicio son las últimas piezas dentales en erupcionar, por ende, las últimas en posicionarse dentro de la cavidad bucal. En promedio, suelen hacerlo entre los 13 y 25 años de edad.

Las extracciones de estos terceros molares son necesarias cuando causan daño a las muelas contiguas; también, si interfieren en el correcto posicionamiento de los demás dientes o alteran la mordida. En casos excepcionales se indica para crear espacios. 

Algunos ortodoncistas recomiendan la extracción de cordales al final de la ortodoncia, para evitar futuras complicaciones. Sin embargo, actualmente es más común recomendar retenedores.

a falta de espacio es usual la extracción de premolares

Foto de cottonbro en Pexels. Licencia CC0

Extracción de premolares

En casos de extracción dental, los primeros premolares son los candidatos principales para tratamientos de ortodoncia por estar cerca a las áreas de apiñamiento; este espacio es el que mejor se aprovecha.

Sin embargo, las segundas premolares son totalmente factibles de ser elegidas. Y un porcentaje mínimo de pacientes puede requerir incluso extracción de incisivos y caninos. 

Proceso en consultorio dental

Para llegar a la decisión de extraer una pieza dental, el ortodoncista ha de realizar una cefalometría y exámenes de medición del área craneofacial. De acuerdo a su valoración estética y funcional hará su recomendación.

En DentiSalud hay planes de ortodoncia ajustados a las necesidades de los pacientes y modalidades de pago para que no retrasen más la decisión de realizar su tratamiento. 

Concretamente para la extracción, el procedimiento se realiza en consultorio; se aplica anestesia local. Existen diferentes técnicas dependiendo de cada paciente, pero en general el proceso es como sigue:

 

  1. El odontólogo afloja el diente de la encía usando un elevador (instrumento palanca) y pone fórceps (especie de pinza) alrededor del diente para extraerlo de la encía.
  2. En caso de un diente impactado (que no emergió de la encía en su totalidad), el cirujano corta tejido de la encía para llegar a la raíz. Luego aplica fórceps. Si se dificulta la tarea, fractura la pieza dental en pequeños trozos.
  3. Una vez retirados los pedazos del diente, el odontólogo limpia la cavidad de la encía, alisa el hueso y cierra la encía con suturas.

Cuidados post-operatorios

Luego de un proceso de extracción pueden presentarse hemorragias, inflamación o infección en la zona. Para hacer más llevadero y seguro el proceso de cicatrización te dejamos los siguientes consejos:

  • Mantén el sangrado bajo control. Usa una gasa estéril seca para presionar suavemente en el área de sangrado hasta que coagule.
  • El primer día, mantén una dieta blanda. Procura ingerir bebidas frías o naturales y evita los cítricos.
  • La primera noche, procura mantener la cabeza alzada. Busca una posición cómoda para evitar presión, inflamación y hemorragias.
  • Realiza enjuagues de agua tibia con sal. Recuerda no hacerlo con fuerza para no provocar irritaciones o hemorragias.
  • Aplica hielo. Envuelve en un paño o gasa un poco de hielo y déjalo en la zona por intervalos que puedas aguantar. No hagas esfuerzo los primeros días.
  • Mantén la higiene bucodental. Emplea en la zona operada una gasa húmeda y finaliza con enjuague bucal sin alcohol.
  • Sigue las indicaciones de medicamentos y cuidados. Sé consecuente y no dudes en contactar al dentista si presentas dolor prolongado, fiebre u otros síntomas que te generen alarma.
ortodoncia con extracción de premolares es más frecuente

Foto de cottonbro en Pexels. Licencia CC0

Extracción de cordales y premolares: antes y después

La extracción dental es una decisión delicada. Si la pieza dental se encuentra totalmente sana, el ortodoncista buscará conservarla.

No obstante, si es necesario desplazar hacia atrás los dientes para llevarlos a la posición deseada, y no hay espacio, habrá extracción. Estos casos ocurren por dos tipos de maloclusión: CII y CIII.

  • Maloclusión CII: en la que los dientes superiores están más avanzados respecto de los inferiores y son necesarias extracciones de cordales.
  • Maloclusión CIII: en la que los dientes inferiores están más avanzados con respecto a los superiores y son necesarias extracciones de las cordales.

Si bien el especialista podría indicar extracción de cordales al finalizar el tratamiento de ortodoncia, es un punto que aún hoy está en discusión. Esto porque no existe evidencia fehaciente de que las cordales causen apiñamiento por sí mismas.

Por ende, la tendencia actual es poner retenedores (fijos o removibles) culminado el tratamiento. De esta manera se mantendrá la alineación y posición final de nuestros dientes. 

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Conclusión

La decisión de extracción de cordales o premolares en ortodoncia debe ser tomada por un ortodoncista certificado de confianza. Este profesional tomará en consideración tus necesidades e indicará el tratamiento luego de exámenes y diagnóstico.

Recuerda que en DentiSalud existen distintos tipos de brackets que pueden aportar a tu tratamiento de ortodoncia por el tiempo que sea necesario. El mejor resultado con las mejores alternativas. 

Solicita tu cita para salir de dudas y tener una valoración adecuada. 

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